Mi perro no me hace caso

Mascota: Perros
Gata Ilustrada
Y esas son las 319 opciones naturales que tenemos los gatos como alternativa a darnos un baño.
Colega
Mira, déjalo. Que te quería dar un baño, pero me rindo.
Gata Ilustrada
Mejor. No nos gusta el agua. Evitemos incidentes desagradables.
Colega
Para incidente desagradable en el agua, el que le pasó a una amiga que es monitora de natación.
Gata Ilustrada
¿Metió un gato en una piscina?
Colega
No, es monitora de natación de niños de menos de 12 años.
Estaba con un grupito de niños de iniciación a natación. Ya llevaba varias sesiones y estaban haciendo un ejercicio con una de esas tablas de apoyo.
Gata Ilustrada
Solo de pensar en tanta agua, me entra repeluco. Me ponen a mí en la tabla y hago de todo, menos el ejercicio.
Colega
Pues algo así le pasó a uno de los niños. Se soltó por algún motivo, perdió la tabla y se quedó en mitad de la piscina, chapoteando. Prácticamente hacía pie, pero se puso a agitar los brazos como si le estuviera comiendo un tiburón.
En esto que pasa la hermana de este chico, con su tabla, haciendo su ejercicio. Él le pide que le ayude. Ella le dice que está con su ejercicio y que nade al bordillo. Él parece no estar de acuerdo. Ella dice que se va. Él no sigue la conversación. Él se agarra.
Y ahora son dos niños en mitad de la piscina, chapoteando.
Gata Ilustrada
Y así fue como surgió la idea para la canción del elefante que se balanceaba en la tela de una araña.
Colega
Mi amiga monitora diciendo que se calmen un momento, se impulsen y naden al bordillo.
Un niño de esa clase, en el bordillo, haciendo apuestas con otro para ver quién se ahoga antes.
Una niña del turno siguiente, esperando fuera, grabando la escena con el móvil para subirlo a TikTok.
Otra niña de fuera también, indignada, mandando un whatsapp a su madre porque su clase va a empezar más tarde por culpa de estos dos.
La monitora diciendo que vengan.
La chica chapoteadora dando patadas a su hermano.
La niña indignada del whatsapp tiene una madre indignada premium, que manda un mensaje al grupo de padres contando lo que está pasando y diciendo que va a mandar un burofax al polideportivo.
Un padre de ese grupo de whatsapp no sabe para qué servirá un burofax, pero aprovecha y dice que entonces este año no se le hace regalito a la monitora.
La monitora diciendo que vengan, que son 4 metros.
El niño náufrago diciendo “agárrame” a su hermana.
La niña del TikTok ya tiene 50 likes.
Al final mi amiga se mete en el agua y los saca.
Gata Ilustrada
¿Y qué pasó con los hermanos?
Colega
Se secaron enfadados el uno con el otro. Pero a saber por qué se estarán peleando en estos momentos…
Gata Ilustrada
Lo que le pasó a tu amiga monitora, diciendo que se calmaran y fueran al bordillo, es algo que ocurre con mucha frecuencia a muchas personas que tienen perro. Le piden cosas a su perro en determinadas situaciones, pero el perro sigue a lo suyo. La gente se frustra con esa sensación de

 

Mi perro no me hace caso

Colega
No te hace caso porque no saben español. Hay que hablarles en perruno.
Gata Ilustrada
Eso es, para que un perro te haga caso, tiene que entenderte, eso lo primero. Le hables en español, perruno o en reggeaton. Es decir, tiene que conocer esa palabra.
Colega
Como mi madre cuando alguien le habla de fútbol, que oye “fuera de juego”, pero no sabe a qué se refieren.
Gata Ilustrada
Exactamente. Lo primero, tiene que haber un conocimiento de lo que le quieres decir, esto es, un adiestramiento. Y si el perro no hace caso a alguna orden, entonces es cuando ya nos planteamos qué es lo que está pasando.
Las situaciones en las que un perro puede no hacer caso son tres, principalmente. Que no tiene bien aprendida la orden todavía, que le puede generar un conflicto o que está en un momento de estrés o ansiedad.
Si no la ha aprendido, hay que practicar más.
Si una orden le puede generar un conflicto, como por ejemplo “ven” y lo identifica con finalización del juego en el parque, posiblemente no haga caso si lo que prefiere es seguir jugando. Otro tipo de conflicto se puede generar por falta de confianza en quien hace la petición, o también obedecer la orden “quieto” delante de comida, cuando tiene hambre. Todo esto también se puede practicar, son ejercicios de mayor nivel de control.
Colega
Un conflicto puede ser tener que elegir entre irme a la cama o seguir viendo otro episodio de una serie… mi cabeza me pide cosas distintas y no sé qué hacer.
Gata Ilustrada
Eso es.
Y por último, si el perro está en una situación de estrés, ansiedad, peligro… da igual lo que le digas, no te hará caso porque todo el esfuerzo mental está en no perder de vista el estímulo que le genera esa sensación.
Colega
Es que, por un lado, sé que me tengo que ir a dormir ya, porque luego no duermo lo suficiente, pero, por otra parte, el episodio me ha dejado con ganas de más…
Gata Ilustrada
¿Me estás prestando atención?
Te digo que, si un perro tiene un estímulo que le genera una respuesta de miedo, ansiedad, deseo o una emoción fuerte, no prestará atención a nada de lo que digas.
Colega: Al final me pueden las ganas y me quedo viendo otro episodio, eso es verdad.
Gata Ilustrada
En fin, si lo que ocurre es eso, lo que hay que hacer es identificar el estímulo que le genera quedarse absorto. Y contactar con especialistas en comportamiento para tratarlo y que pueda estar en calma ante esos estímulos, en lugar de tener esa actitud de falta de control.
Colega
Lo que pasa es que a veces me duermo en mitad del episodio y me da rabia…
Gata Ilustrada
Voy a dar de baja Netflix.
Colega
¿Qué dices?
Gata Ilustrada
Que te habían abducido, pero ya has vuelto.
Colega
Ah, bien. Yo iba a bañarte, si no recuerdo mal.
Gata Ilustrada
Mejor ponte a ver una serie y yo me voy a tomar el sol.

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